Todo fue muy rapido para toda la familia, nunca nos imaginamos que esto pudiera pasarnos a nosotors, pero teniamos que aceptar que era lo que tenia que pasar, mi padre que desde que yo recuerdo siempre fue un alcoholico, ahora tenia que enfrentar otra enfermedad, aun mas o menos peligrosa, aunque segun a mi punto de vista, esto es lo mejor que nos pudo haber pasado a todos, porque esta enfermedad significo una poderosa reconciliacion para toda la familia, significo el curar y cerrar unas cicatrices que durante muchos años permanecieron abiertas e infectadas. Porque para todos aquellos que hayan tenido que padecer que uno de sus seres queridos tenga la enfermedad del alcoholismo, no sera el dificil de explicarles lo doloroso que es el tener que pasar largas y dolorosas horas y dias con un alcoholico, no solo tienes el problema cuando el esta alli, sino hasta cuando no esta, porque tanto te perturba su forma de actuar, que te es muy dificil continuar con tu propia vida. Mi padre no creo que se haya merecido la enfermedad del cancer, nadie se la merece, tampoco la del alcohol, pero solo Dios sabe porque lo hace y para que, sus caminos son dificiles de sondear, pero son las decisiones del creador, y a la larga terminan por darnos la respuesta que necesitamos saber.
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viernes, 21 de noviembre de 2008
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